Por Marcelo Rodríguez

Buenos Aires, 28 de agosto 2020.- Tras una primera reunión de la Mesa de Trabajo convocada en la órbita de la Administración General de Puertos (AGP) a mediados de agosto, a la que calificó como “muy positiva”, el secretario general del Centro de Patrones y oficiales fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimo, capitán Julio González Insfrán, continuó participando de una serie de encuentros en relación con la perspectiva real de reactivación de la marina mercante nacional, la industria naval, el transporte multimodal de cargas y el eventual surgimiento de todas sus industrias asociadas en el proceso de reactivación económica pospandemia.

El jueves 20 de agosto participó del panel virtual de apertura “Buques y puertos sustentables para una marina mercante nacional”, organizado por Globalports, junto con el secretario de Industria de la provincia de Santa Fe, Claudio Mossuz, y el subsecretario de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante de la Nación, Leonardo Cabrera. Este último se refirió puntualmente al proyecto de diseño y construcción de buques remolcadores de empuje propulsados a GNL que lleva adelante el Centro de Patrones junto con astilleros nacionales, asegurando que éste tuvo “mucha aceptación” en la reunión del gabinete gubernamental, a la vez que anunció 1000 millones de pesos de inversión en infraestructura portuaria para 2021.

“Argentina cuenta con una oportunidad muy importante con la Hidrovía (Paraguay-Paraná), que va a cumplir un rol muy importante no sólo en el desarrollo del país sino de la región”, afirmó el funcionario, en lo que fue interpretado como un guiño al proyecto que los sindicatos vienen impulsando hace muchos años. González Insfrán calificó de “muy buena noticia” este compromiso: “Creo –manifestó a su turno en el panel– que hay una corriente de opinión muy favorable dentro del Gobierno, que nos va a permitir reactivar la marina mercante y transportar nuestra carga con competitividad al mundo”.

En una entrevista radial concedida el pasado 19 de agosto, el secretario general del Centro de Patrones reconoció que el Estado  argentino hoy está agotado financieramente, lo que según su visión da aún más argumentos en favor de la necesidad de una política fiscal más adecuada para el sector, de modo que el país pueda “capitalizar el valor de los impuestos como inversión productiva” de los privados en el transporte naviero de cargas: “No estamos pidiendo que el Estado ponga plata, sino una política que garantice la inversión generadora de empleo”, precisó.

“Hoy hay una luz por delante, porque se ve una posibilidad muy seria de que los funcionarios empiecen a ejecutar las políticas necesarias”, confió González Insfrán en relación con las reuniones realizadas en el marco de la AGP y los espacios de trabajo conjuntos que se están abriendo entre gobierno, empresarios y dirigentes gremiales del sector. Entre las tareas pendientes de decisión política por parte de las autoridades nacionales está la reglamentación detallada de la legislación sancionada en 2018 para la marina mercante y la industria naval, y la revisión del veto dado en su momento por el entonces presidente Mauricio Macri para las cláusulas que hacían al financiamiento de estas actividades.

En el programa televisivo “La Voz de la Ciudad”, por el canal santafesino Unifé, el capitán González Insfrán se manifestó acerca de la importancia de que el país vuelva a tener una flota mercante de bandera: “La Argentina ha tenido en su momento una flota mercante que llegó a ser conocida como «el Coloso del Plata», mientras que hoy sus buques transportan apenas el 2 por ciento de la carga que circula por sus ríos, que está entre 35 y 40 mil millones de toneladas anuales”, destacó.

La reactivación de la marina mercante generará divisas para el país y puestos de trabajo de calidad para los argentinos, puntualizó allí el secretario general del Centro de Patrones: “Construir un remolcador de empuje lleva 84 mil horas hombre en un astillero, y la construcción de un convoy de barcazas, 180 mil horas hombre”, argumentó, al tiempo que aseguró que los astilleros argentinos tienen esa capacidad, pero falta una política de Estado coherente que permita aprovecharla.

Con apenas el 10 por ciento de la carga que sale anualmente de los puertos del área de Rosario y Santa Fe, la Argentina podría facturar 1200 millones de dólares anuales en concepto de flete; si el grueso de esta actividad hoy es desarrollado por empresas transnacionales –a causa de malas políticas de Estado en nuestro país desde los años 70– es, justamente, porque se trata de un gran negocio, y hay lobbies operando permanentemente para tratar de mantenerlo. A la influencio de esos intereses atribuyó González Insfrán el veto con que el Poder Ejecutivo trabó en 2018 los aspectos sustanciales de la nueva legislación –acordada entre sindicatos, empresarios y fuerzas políticas de todos los bloques– sancionada ese año por el Congreso Nacional.

Pero la disposición actual de las autoridades y las tratativas concretadas en este mes de agosto permiten soñar con un panorama de optimismo: “Estuvimos hablando con las autoridades del Ministerio de Transporte, con el interventor de la AGP y con el subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Nación, y hoy estamos tratando de armar un equipo para poner en marcha el desarrollo de la marina mercante. Se está generando una nueva conciencia en este sector para recuperar las fuentes de trabajo y esta industria de industrias, y para eso no sólo estamos hablando con los dirigentes políticos, sino también con los armadores, que están tratando de coordinar esfuerzos para que el Gobierno posibilite esta vía para que el país recupere divisas”. El secretario general del Centro de Patrones continuará esta semana con una intensa ronda de actividades virtuales tendientes al logro de las condiciones que permitan un repunte de las economías regionales al salir de esta situación aguda provocada por la pandemia, pero cuyas causas se remontan a décadas atrás.