El sector petrolero está en jaque. No solo la venta del crudo y su precio se desmoronó, sino que la reducción del consumo por el coronavirus le han dado un golpe mortal al sector. Tal es así, que el Sindicato de Petroleros encabezado por Guillermo Pereyra y en diálogo con el Ministerio de trabajo, decidieron encarar una reducción de los salarios de los trabajadores por 60 días de hasta un 65%. Esto genera una situación muy crítica en el ámbito de los trabajadores petroleros, que en este momento por la paralización de la actividad se encuentran en su mayoría recluídos sin realizar tareas laborales.

Pero no solo esto el alcance de la reducción está directamente vinculada a quienes trabajan en el sector petrolero en extracción, refinamiento u otras tareas de mantenimiento, construcción u administrativas; sino en quienes transportan el crudo y el combustible.

Y en este caso, estas tareas están en funcionamiento y no han hecho cuarentena debido a su esencialidad y la exención desde el poder ejecutivo. Desde el sector marítimo Fluvial, el Capitán Julio González Insfrán, Secretario General del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimo, se mostró preocupado por la carta en la que YPF comunicó a las empresas que realizan el transporte de diversos productos y subproductos, negociar la baja de salarios de los trabajadores con los sindicatos. 

La crítica del dirigente radica en que la empresa tiene una estructura montada para el traslado de combustible, no la pueden solventar y están queriendo bajar los salarios para poder mantener los contratos de trabajo.

“La falta de consumo va a seguir existiendo. No va a haber demanda durante la pandemia. Entonces los trabajadores que van a seguir transportando el combutible, deberían ser respaldados en esta situación de crisis. El gobierno del presidente Fernández está sosteniendo a las PYMES y por otro lado vemos que YPF no quiere sostener a los trabajadores que van a seguir realizando sus tareas. Noto una contradicción con las políticas promovidas por el presidente. Creemos que los trabajadores no son un costo, como venimos sosteniendo desde siempre. Por eso en esta linea, nos preocupa que YPF no esté en sintonía con el Presidente Fernandez en su política de protección del empleo. Esperemos en estos días podamos acercar posiciones y entender que la pandemia va a durar mucho tiempo y los trabajadores no tienen que ser los perjudicados, menos cuando su fuente de ingreso depende de una empresa en su mayoría de propiedad estatal”

Desde la CINA (Cámara de la Industria Naval Argentina) su presidenta, la Lic. Silvia Martínez destacó que el problema subyace en diferenciar los trabajadores que no están realizando en este momentos sus tareas en las petroleras por la pandemia (y guardando aislamiento social, preventivo y obligatorio) y sí quienes continúan embarcados transportando combustible y exponiéndose al COVID-19.

Estos últimos no deberían tener que ver afectados sus ingresos bajo ninguna circunstancia; todo lo contrario, deberían tener un reconocimiento monetario por el riesgo y la importancia de la tarea desarrollada.